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La Conización Cervical se trata de un procedimiento quirúrgico para extirpar una parte del cuello uterino.

Indicación

Zona donde se localizan las lesiones del cuello uterino
Zona donde se localizan las lesiones del cuello uterino.

Se realiza en mujeres a las que se ha diagnosticado de una lesión precancerosa o premaligna en el cuello uterino. Usualmente lesiones H-SIL o CIN II o III, o lesiones de bajo grado “L-SIL” que persisten mucho tiempo.

Estas lesiones aparecen como consecuencia de una infección persistente por el virus del papiloma humano (VPH), que se aquiere al mantener relaciones sexuales.

Objetivos

El objetivo es doble:

  • Tratamiento de lesiones premalignas del cuello uterino, cuya evolución espontánea, en algunos casos, puede suponer un riesgo de desarrollar un cáncer.
  • Diagnóstico definitivo de la lesión y, en casos excepcionales, permite descatar la existencia de un cáncer de cuelllo de útero muy incipiente.
  • Además, permite ver si hay una extensión endocervical (dentro de la cavidad del cuello uterino) a través de la realización de un microlegrado junto a la conización cervical.

Consejos para la paciente

Antes de la conización

  • Realizar un estudio preoperatorio (según indicaciones recibidas por su ginecólog@).
  • Informar si presenta signos inflamatorios que indiquen presencia de alguna infección vulvo-vaginal.
  • Acudir acompañada.
  • No es necesario acudir en ayunas si la conización se realiza con anestesia local. Sin embargo, si es con anestesia general o regional se recomienda un ayuno de 8 horas.

Después de la conización

  • Se
    recomienda un reposo relativo durante las primeras 24-48 horas.
    Posteriormente se puede iniciar la actividad física de forma progresiva.
  • Evitar sumergirse en agua o realizar duchas vaginales o susar tampones vaginales las primeras 3-4 semanas.
  • Evitar tener relaciones sexuales durante las primeras 4 semans tras el procedimiento.

  • Es normal el sangrado vaginal escaso o moderado (inferior a la menstruación) o la pérdida de flujo rosado u oscuro en cantidad variable durante los días posteriores al tratamiento.
  • Se recomienda consultar antes si se presenta sangrado baundante que no cede con reposo, o flujo maloliente y muy abundante. Otros motivos por los que debería consultar son dolor abdominal persistente o fiebre.




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