Últimamente en la consulta tenemos muchas consultas sobre dolor pélvico crónico y, en muchas ocasiones, está relacionado con la endometriosis. Una enfermedad crónica que afecta alrededor del 10% de mujeres en edad reproductiva y se caracteriza por la aparición de tejido endometrial (capa interna de la matriz) en localizaciones fuera del útero (ectópico) ocasionando dolor pélvico intenso y problemas de fertilidad.

Tipos de Endometriosis

Existen tres tipos fundamentales de endometriosis:

  • Endometriosis peritoneal. Aparece formando implantes de diferentes tamaños en la superficie del peritoneo. El peritoneo es la capa fina de tejido que recubre tanto la cara interna de la cavidad abdominal, como la cara externa que envuelve los órganos que esta contiene.
  • Endometriosis ovárica. El tejido endometrial ectópico aparece en los ovarios formando cavidades quísticas, que están formadas por sangre.
  • Endometriosis profunda. Los implantes de endometrio ectópico penetran más de 5 milímetros por debajo de la superficie peritoneal afectando los órganos y estructuras que están por debajo, como el intestino, la vejiga urinaria, el uréter, los nervios pélvicos y menos frecuentemente, el pulmón, la pleura, los tejidos de las partes blandas, etc.
  • Adenomiosis. Es considerada una forma de endometriosis donde el tejido endometrial afecta el tejido muscular del útero.

La endometriosis afecta alrededor del 10% de mujeres en edad reproductiva, representando entre 1 y 2 millones de mujeres en toda España y unos 176 millones de mujeres en todo el mundo. Es la causa más frecuente de dolor pélvico crónico (Entre el 40% y el 60%). La incidencia máxima se observa en mujeres entre 35 y 45 años.

Manejo terapéutico

Existen varias alternativas para ofrecer a las mujeres que consultan por este tipo de patología de larga evolución y crónica.

– Tratamiento médico: se puede usar desde anticonceptivos en pauta crónica, progestágenos de distinto tipo (oral, intramuscular, DIU o dispositivo subcutáneo), análogos de la GnRH…

– Tratamiento quirúrgico: es una de las mejores opciones cuando el caso lo precisa pero se tiene que evitar en lo posible ya que, como bien hemos comentado, es una enfermedad crónica y que la cirugía tiene sus propios riesgos y que puede reactivar aún más el proceso.

Cada caso se tiene que valorar de forma personalizada, realizar una completa exploración tanto física como radiológica y orientar el tratamiento según la necesidad de cada mujer.

Fuente: https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/endometriosis