La atrofia vulvar afecta principalmente al tejido adiposo de los labios mayores. Los labios mayores tienen varias funciones:

  1. Función mecánica de absorción de impactos en las relaciones sexuales y en la práctica deportiva, y evitar la sensación de roce con la ropa o la deambulación.
  2. Función protectora del introito vaginal, manteniendo cerrada la entrada de la vagina, evitando así que la vagina pierda su humedad natural y protegiéndola frente a infecciones.
  3. Función estética. Unos labios más tersos y llenos son signo de juventud. Con la edad, la menopausia, el descenso de los niveles de estrógenos por otras causas, los partos… los labios mayores se atrofian, pierden turgencia y dejan más expuesto el introito vaginal, pudiendo dar molestias funcionales como aumento de la sequedad vulvovaginal, dolor en las relaciones, desequilibrios de pH vaginal e infecciones recurrentes y sensación de roce o irritación.