Hay situaciones en que das las felicitaciones por el nuevo embarazo pero al realizar la exploración ecográfica detectas de forma casual un quiste anexial de cierto tamaño y surgen dudas sobre qué realizar en estas situaciones.

El Hospital Clínic de Barcelona dispone de un protocolo, del cual la última revisión fue en el 2014, muy completo y que a través de este post intentaré resolver algunas dudas sobre estadística, riesgos, diagnóstico, manejo y actitud a tener frente un quiste durante el embarazo.

EPIDEMIOLOGÍA

La mayoría de quistes anexiales durante el embarazo son por procesos funcionales (cuerpo lúteo) u orgánicos benignos (quiste dermoide, cistoadenoma seroso o endometrioma). Tienen una baja incidencia (0,5-8% de los embarazos) y una alta resolución espontánea ≈ 90%.

RIESGOS

Los principales riesgos que tienen las pacientes embarazadas son:

  • Torsión anexial (5%): es la principal complicación. Debuta con importante dolor en el mismo lado donde está el quiste (ipsilateral).
  • Efecto masa: a veces algunos quistes pueden producir un efecto masa por el hecho de la presencia del mismo y la disminución del espacio con el embarazo evolutivo.
  • Malignidad (1-5%): es muy infrecuente que un proceso anexial maligno debute a edades tempranas y, si fuera así, sería de muy bajo grado y/o estirpe epitelial.

DIAGNÓSTICO

Por ahora la técnica de referencia para el diagnóstico sigue siendo la Ecografía. En algunos casos se puede indicar la realización de una Resonancia Magnética (RM). Una de las recomendaciones que se suelen dar es seguir las «10 Simple Rules».

Criterios de benignidad y malignidad según IOTA - 10 simples reglas
Fuente: http://www.iotagroup.org/simplerules/

La utilidad de los Marcadores Tumorales (MT) se encuentra limitada durante el embarazo ya que en muchos casos pueden reflejarse falsos positivos.

Entonces, ¿qué debemos hacer?

Como hemos dicho la mayoría de tumoraciones anexiales diagnosticadas durante el primer trimestre corresponden a procesos funcionales con altas tasas de resolución espontánea. Podríamos decir que las tumoraciones < 5cm deben seguir controles rutinarios (excepto haya algún cambio por el cual nuestr@ ginecólog@ ya nos indicaría como actuar); las tumoraciones >5cm se recomiendan revalorar a las 16 semanas y si persiste solicitar un estudio analítico con MT. Sin embargo, si se ven importantes cambios en la tumoración y/o el aspecto apunta a que se precise un mayor estudio deberá revalorarse el caso.

ACTITUD CONSERVADORA

Es la actitud de elección y la más ampliamente empleada en los casos en que no hay alta sospecha de ningún proceso maligno.

  • Los controles se realizan de forma habitual (a las 20-22 semanas, 28 semanas, 32-34 semanas) y solicitud de analítica trimestral si precisa.

ACTITUD QUIRÚRGICA

Únicamente está indicada durante el embarazo en caso de:

  • Tumoraciones con alta sospecha de malignidad
  • Tumoraciones sintomáticas (sensación de efecto masa y/o torsión).

La cirugía se suele realizar por un equipo especializado y entre las 16-18 semanas ya que es cuando se puede acceder de mejor manera a la zona anexial. La vía suele ser laparoscópica.

Los principales riesgos de la cirugía son: el aborto hasta en un 3% de los casos (mayor tasa en las cirugías realizadas durante el 1r trimestre) y el parto pretérmino hasta en un 15-20% de los casos.

CONCLUSIÓN: La recomendación ante el hallazgo de una tumoración/quiste anexial durante el primer trimestre es tener una actitud expectante, seguir los controles en su ginecólogo y revalorar a las 16 semanas.